sábado, 30 de septiembre de 2023

La Llave Maestra - Bernard Capes



Todo buen lector que se precie debe ser capaz de valorar la belleza y el arte que hay detrás de una novela victoriana. Hablo de esos ejemplares de la época que suelen narrar historias detectivescas, de fantasmas, o similares. Suele tratarse de una lectura asaz ligera, eso sí, sin dejar nunca de lado la opulencia de la manera de expresarse propia de su tiempo, repleta de locuciones curiosas y un amplio léxico que nos enriquecen como lectores. Así pues, uno puede disfrutar de una lectura sencilla sin verse obligado a caer en una novela de calidad mediocre, lo cual empaña la sensación general de deleite y aprendizaje que siempre se busca al leer. 

Recientemente ha caído en mis manos un ejemplar muy peculiar del género policíaco victoriano. Se trata de La Llave Maestra, de Bernard Capes, escritor británico de finales del siglo XIX y principios del XX. Capes es un autor inglés extremadamente prolífico, con más de 40 libros publicados, así como numerosos artículos en las revistas más prestigiosas de la época. La Llave Maestra fue publicada de forma póstuma, puesto que Capes falleció en 1918 a causa de la epidemia de gripe, y la novela vio la luz editorial en 1919. 



Bernard Capes

El argumento gira en torno a un joven llamado Vivien Bickerdicke, que se encuentra en París (a inicios del siglo XX) cuando conoce de manera casual a un enigmático barón llamado Le Sage. A partir de ese momento, los caminos de los dos se cruzan en diversas ocasiones, propiciado por una amistad común que ambos comparten con los miembros de una acaudalada familia inglesa asentada en la campiña británica, los Kennett. Todo esto les lleva a juntarse durante una temporada en la residencia campestre que la familia Kennett tiene en Wildshott, para disfrutar del ocio jugando al ajedrez y compartiendo historias y anécdotas. Así están las cosas cuando una hermosa criada es asesinada y se desatan los acontecimientos de una forma vertiginosa. La trama se centra en la investigación que realizan tanto los miembros de la casa en un primer momento, como el sargento que Scotland Yard envía posteriormente para descubrir al culpable de tal atrocidad. 

Los personajes diseñados por Capes siguen en gran medida las pautas generales de las novelas de la época, con el tradicional detective, el característico lord inglés, el típico personaje iluso al que es fácil engañar, etc. No obstante, el autor se las arregla para darle un giro inesperado a las personalidades de cada uno de los personajes, así que no es oro todo lo que reluce, y da gusto dejarse sorprender con los cambios de guión en ciertos momentos. 


Capes es un escritor bastante desconocido, por desgracia, a pesar de que la capacidad narrativa que posee es descomunal. Esta novela se lee rápidamente,  y mantiene la intriga en todo momento, aunque es cierto que al haber sido publicada a inicios del siglo pasado y ser un poco estereotípica, siguiendo el molde de las novelas de este mismo género, en ocasiones es fácil realizar suposiciones sobre cómo se acabará resolviendo todo. Sin embargo, no se debe subestimar al autor: el final de la historia es realmente sorprendente, puesto que a pesar de que estaba prácticamente convencida de haber descubierto al culpable y sus motivaciones, el argumento da un giro de 180 grados en cuestión de pocas páginas. Esto hace que la novela en su conjunto deje en el lector un agradable poso de sorpresa y disfrute. Tal y como lo describe G. K. Chesterton en el prólogo del ejemplar que he leído yo: “en esta novela el lector puede volver a disfrutar de la verdadera poesía incrustada en la prosa”. 


Investigando un poco sobre Bernard Capes he visto que uno de sus libros más célebres es The Black Reaper, novela de fantasmas que le proporciona su (escasa) fama. También consta de otro notable ejemplar llamado El lago del vino, cuyo título me provoca mucha curiosidad y que trataré de conseguir para darle una oportunidad. Estos solo son dos ejemplos, pero como ya he mencionado anteriormente, este escritor es una auténtica mina por descubrir, puesto que tiene una nada desdeñable colección de publicaciones, más todas las que habría escrito de no haber sido por su prematura muerte. Lamentablemente, de momento solo tenemos traducido al español este libro, gracias a WHO editorial. Espero con ansia la publicación de más ejemplares de Capes en español para que se pueda dar a conocer a este magnífico escritor más allá de las fronteras británicas.


Para finalizar, hay algo que me ha llamado poderosamente la atención en la novela, y es la elección del título. En inglés The Skeleton Key, en español La Llave Maestra; siento que este nombre no hace justicia a la historia. Tal vez, por proponer alguna alternativa, yo lo habría bautizado como La muerte llega a Wildshott, aún a riesgo de convertirlo en el típico título de novela de detectives. Si alguno de mis lectores se atreve con este libro, queda invitado a comentar qué otro título le daría a esta historia.


jueves, 31 de agosto de 2023

Los Renglones Torcidos de Dios - Torcuato Luca de Tena

 



Para despedir el mes de agosto hoy os dejo esta reseña de uno de los libros que más me han enganchado este año, Los Renglones Torcidos de Dios. Esta novela es una de las más impecables y estimulantes que he leído en mucho tiempo. El argumento trata sobre Alice Gould, una mujer que nada más dar comienzo la historia es internada en un sanatorio mental. Tal como vemos a lo largo de la narración, esta peculiar y cultivada mujer dice ser detective y hallarse en la institución psiquiátrica por una misión de investigación acerca de un asesinato que tuvo lugar allí cierto tiempo atrás. A lo largo de la historia, irá relacionándose con los médicos, enfermeras y cuidadores, así como con los enfermos que comparten con ella los espacios y actividades rutinarias. 

Es esta una novela que habla sobre la locura y toda la parafernalia que envuelve a la misma (los sanatorios mentales, los cuidadores, las instalaciones, la convivencia entre los pacientes, los motivos que pueden hallarse detrás de la demencia, los métodos y tratamientos disponibles, los peligros que conlleva darle credibilidad a una persona enajenada…).







Torcuato Luca de Tena disecciona todos estos temas con la habilidad de un auténtico profesional, prácticamente como si fuera él mismo un doctor en psiquiatría. Y desde luego, no es ninguna casualidad su dominio casi absoluto del tema, dado que llegó a ingresar de manera voluntaria en un psiquiátrico por un periodo de 18 días con sus largas noches para sumergirse por completo en el universo de la locura. No fue baladí su estancia en la institución, dado que tuvo como resultado la producción de una novela especialmente informada, en la que resultan creíbles prácticamente todos los datos técnicos que se aportan. Sí que es cierto, como se destaca al inicio del ejemplar que yo he estado leyendo (de la editorial Austral), que la novela no es un tratado de psiquiatría, sino nada más que eso: una novela de ficción. El autor se aseguró de cambiar los nombres, sexos, y, en definitiva, las identidades de las personas que aquí aparecen. Ni siquiera el manicomio que se describe, el Hospital de Nuestra Señora de la Fuentecilla, es real, aunque cueste creerlo dadas las detalladas descripciones de las instalaciones y sus alrededores. Hasta donde puedo recordar, me parece que esta es una de las hazañas y sacrificios de mayor calibre que yo he visto perpetrados por un escritor en pro de la composición de su obra. Porque si uno se para a meditarlo con detenimiento, resulta estremecedor que este buen hombre tomara la determinación de someterse a las privaciones e incomodidades propias de este tipo de centros (más aún en la época de inicios del siglo pasado en que fue escrita la novela) con tal de comprometerse a la máxima autenticidad en la narración.

Por este motivo no resulta nada sorprendente que la novela haya sido dedicada a los profesionales del campo de la medicina, haciendo hincapié en aquellos que tratan a los enfermos mentales:


Los renglones torcidos de Dios son, en verdad, muy torcidos. Unos hombres y unas mujeres ejemplares, tenaces y hasta heroicos, pretenden enderezarlos. A veces lo consiguen. La profunda admiración que me produjo su labor durante mi estadía voluntaria en un hospital psiquiátrico acreció la gratitud y el respeto que siempre experimenté por la clase médica. De aquí que dedique estas páginas a los médicos, a los enfermeros y enfermeras, a los vigilantes, cuidadores y demás profesionales que emplean sus vidas en el noble y esforzado servicio de los más desventurados errores de la Naturaleza.


Una vez puesto de relieve el sacrificio y esfuerzo volcados en la creación de semejante obra de arte, qué duda puede caberle a nadie acerca de la maestría de esta novela. Debería ser prácticamente una obligación leer Los Renglones Torcidos de Dios en algún punto de nuestras vidas. 

Personalmente la trama me ha atrapado desde el minuto uno. Es una de esas narraciones que mantiene el suspende y está repleta de giros inesperados de guión que tienen al lector sentado al borde del asiento. 

Otro de los elementos maravillosos que aporta Torcuato Luca de Tena es la humanidad con la que habla de todos los personajes, en especial de los pacientes del hospital. En ningún momento se caricaturizan las enfermedades mentales, al contrario, se habla de ellas de una forma casi pedagógica y hay siempre un trasfondo o bien de ternura o bien de lástima, dependiendo un poco del contexto de la trama. Uno de los personajes secundarios que a mí particularmente me han llegado más hondo es el de Ignacio Urquieta, en cuya historia el autor también tiene tiempo de profundizar.

Resulta difícil no caer en la tentación de destripar toda la trama en esta reseña, pero es preferible que cojáis el libro vosotros mismos y lo disfrutéis como hice yo en su momento, dejándoos sorprender.

También recomiendo mucho ver la película española del 2022 basada en esta novela protagonizada por Bárbara Lennie en el papel de Alice Gould (eso sí, leed primero el libro). Las interpretaciones de los actores son verdaderamente magistrales y el director ha hecho un verdadero homenaje a Torcuato Luca de Tena con las representaciones más fieles posibles de todos los elementos que aparecen en la novela.

lunes, 31 de julio de 2023

Notre-Dame de París - Victor Hugo

 


Para despedir el mes de julio, hoy voy a realizar la reseña de mi última lectura veraniega: Notre-Dame de Victor Hugo. Como tal vez ya sepan mis lectores, la historia que se narra es la de una cautivadora gitana, Esmeralda, que sobrevive en las calles de París aprovechándose de sus encantos en compañía de su cabrita Djali. 



También aparece en nuestra historia el legendario campanero jorobado de Notre-Dame, Quasimodo. 




Este es el ahijado de un siniestro sacerdote de la misma iglesia, Frollo, el cual siente una oscura obsesión por la figura de la gitana que acabará por desencadenar los acontecimientos.



Esta novela es una especie de recreación del mito de la Bella y la Bestia, representados en los personajes de Esmeralda y Quasimodo. Para aquellos que, como yo, hayan visto la película que Disney realizó en 1996 inspirada en el mismo libro (“El jorobado de Notre-Dame”), les comunico que poco o casi nada tienen que ver los acontecimientos de la película con lo que realmente sucede en la novela. En Notre-Dame, Hugo nos sumerge en un mar de emociones y sentimientos producidos, entre otras cosas, por el contraste que se produce al describir a un personaje extremadamente deforme y bruto a priori, y su inesperada profundidad emocional. Puesto que el pobre jorobado, Quasimodo, es alguien que se ha visto forzosamente alejado del mundo desde la niñez, y aún así, anhela más que nadie amar y ser amado. Por este y otros muchos motivos y rasgos de los protagonistas, es fácil sentir empatía por los distintos personajes y sus motivaciones, a pesar de los numerosos defectos que presentan.


Algo que me ha satisfecho mucho en este libro, ha sido el título de los diversos capítulos, que avanzaban alguna cosa de lo que sucedería en el mismo, y en los que Victor Hugo hace gala de un interesante uso de la ironía.

Un capítulo asaz sugestivo, del que solo diré que se produce un asedio a la iglesia de Notre Dame, representa muy vivamente imágenes de lo que sería el venerable templo bajo el ataque inédito de miles de personas. 



La novela gira continuamente en torno al magnánimo edificio de Notre Dame en el París de la Edad Media. Informándome un poco más acerca del contexto en que se encontraba Victor Hugo cuando compuso esta formidable novela, descubrí que la idea principal de la que partió todo fue la de defender la arquitectura gótica, cada vez más menospreciada en la sociedad francesa de la época. Este no es un hecho que pase precisamente desapercibido a lo largo de la lectura de la pieza, puesto que en numerosas ocasiones Hugo dedica varias páginas e incluso capítulos enteros a la defensa del amor por la arquitectura. 

De hecho, en la edición del libro que yo he leído, de Penguin Clásicos, aparece en el prefacio una nota añadida a la edición definitiva del libro en 1832 por el propio autor en la que él mismo manifiesta su intención de promover el aprecio por la arquitectura: “Inspiremos a la nación, si ello es posible, el amor por la arquitectura nacional. Ese es, el autor lo declara, uno de los objetivos principales de este libro; ese es uno de los objetivos principales de la vida”. Hugo defendía especialmente no solo la estima por el trabajo de los nuevos arquitectos si no la veneración por los antiguos monumentos. Esta necesidad surge de la preocupación que el escritor sentía por las demoliciones y olvidos a los que se sometían los vetustos edificios de París para luego transformarlos en nuevas construcciones de caracter sobrio y espartano. Al recibir un muy esperado encargo para realizar una nueva novela, Victor Hugo vio el cielo abierto para llevar a cabo su manifiesto a favor de la antigua escuela arquitectónica.



Uno de los capítulos que abordan este tema me gustó particularmente. Se trata del segundo capítulo del Libro Quinto de la novela, titulado “Esto matará a eso”. Haciendo referencia a una frase mencionada por Frollo, el arcediano, Hugo nos introduce en el océano de sus pensamientos comparando la arquitectura que tanto le preocupaba a él, con la imprenta, que fue inventada alrededor de la época en la que se producen los hechos y que supone para el sacerdote un deslumbramiento pavoroso por el temor a lo nuevo y desconocido que pueda traer consigo ese innovador invento. Así pues, el autor llena la narración de paralelismos entre ambas artes, afirmando que “desde el origen de las cosas […] la arquitectura es el gran libro de la humanidad […] Sellaron cada tradición bajo un monumento.

Esta idea, junto a todas las reflexiones que nos deja el escritor a lo largo del capítulo, me ha dado mucho que pensar y me ha hecho meditar acerca de conceptos que no me había llegado a plantear sobre la influencia de la arquitectura en las sociedades desde el inicio de los tiempos y el modo en que se reflejan las inquietudes de los hombres en los edificios y sus distintas maneras de construirlos. En los tiempos que corren, en los que nos hemos acostumbrado a que los volúmenes arquitectónicos que nos rodean sean más bien funcionales y se hayan olvidado hasta cierto punto las prioridades estéticas, me parece bonito y necesario parar a mirar los edificios que nos rodean y aprender a apreciar todo lo que tenemos al alcance de un paseo.


Por todos estos motivos, no cabe duda de que esta novela es la elección perfecta para cualquier fanático de la arquitectura. No obstante es necesario destacar que hubo determinados capítulos descriptivos en los que el escritor nos hace un recorrido extremadamente detallado de la ciudad de París y otras áreas, los cuales, si bien necesarios y notables, se me hicieron arduos de conquistar. En ciertos puntos de la narración Hugo se extiende hasta tal punto que puede complicársele la lectura al lector más avezado.

A pesar de esas escasas ocasiones en que la lectura se hace ligeramente más pesada, la novela no tiene desperdicio y la recomiendo a todos aquellos que quieran aprender acerca de los sentimientos más humanos que podemos albergar.




domingo, 28 de mayo de 2023

"El Club de los Poetas Muertos" - Peter Weir

 En la entrada de hoy voy a realizar una incursión en el género cinematográfico por vez primera -pero no última- en este blog (aunque en esta ocasión será acompañada de su versión literaria).



La película que hoy nos ocupa es El club de los poetas muertos, del año 1989. Se trata de un largometraje dirigido por Peter Weir (director de famosos títulos como El único testigo, Master and Commander, El show de Truman…) y protagonizado por actores como Robin Williams, Ethan Hawke o Robert Sean Leonard entre otros.




Esta película narra la historia de un grupo de jóvenes amigos que estudian juntos internos en una elitista escuela de Vermont, la Academia Welton. Los espectadores acompañan al entrañable grupo de alumnos en el encuentro y el aprendizaje que les supone el conocer a su nuevo profesor de literatura, el señor Keating. La dinámica de la película enfrenta la postura anticuada y rancia de la ostentosa escuela con el soplo de aire fresco que supone la presencia de Keating en la institución, invitando a los alumnos a aprender a pensar por sí mismos, a disfrutar del momento (Carpe Diem), y a apreciar la belleza de la poesía y la libertad inherente a la misma. 








No hay minuto desperdiciado en una película como esta, que supone todo un monumento al gusto por la literatura y las artes. Constantemente se suceden escenas con monólogos y discursos dignos de grabarse a fuego en nuestras mentes. Por ejemplo, os dejo una de las primeras clases del señor Keating, en la que habla de los motivos por los que se mueve la raza humana





Otra de las razones por las que esta película me encanta es que constantemente citan a diversos poetas, como Walt Whitman (aunque debo confesar que no acaba de ser santo de mi devoción) o Robert Frost (al cual adoro profundamente). John Keating les sugiere a sus alumnos que si quieren dirigirse a él deben llamarle como en el famoso poema de Whitman: “Oh Capitán, mi Capitán”.

El amor por la literatura y el teatro se ve reflejado especialmente en uno de los alumnos, Neil Perry, cuyo mayor sueño es el de actuar en obras de Shakespeare, contraviniendo los deseos de su padre. Es esta una trama clave en el desarrollo de la historia: se presenta desde el inicio de la película y desencadenará inevitablemente una serie de acontecimientos que afectará a todos sus amigos y compañeros. 


Otro de los elementos más maravillosos de la película es la figura del propio profesor, John Keating. En el transcurso de la película se aprecia la influencia positiva que ejerce sobre los alumnos, y divierte al espectador tanto con sus legendarias clases como con las interacciones que tiene con el resto de colegas profesores que no comparten sus visiones en lo que a la enseñanza se refiere. A lo largo de los años, la imagen de Keating se ha convertido en el ideal en el que muchos docentes desearían convertirse, puesto que él es el pilar en el que los alumnos se inspiran y confían. He aquí una de sus lecciones:






Además de la película, vamos a hablar también del libro. El guión de la película fue adaptado y publicado como una novelita corta que también he tenido el gusto de leer. En un principio pensé erróneamente que la película había sido adaptada a partir del libro, como suele ser lo acostumbrado. Sin embargo, para mi sorpresa, el caso de El club de los poetas muertos es toda una excepción, ya que la novela se publicó en vista del gran éxito que supuso el film. A pesar de ello, merece la pena leer la historia, puesto que aunque los acontecimientos son calcados a la película, el ritmo al que el lector asimila las ideas es distinto. Para mí esto supuso una ventaja puesto que, aunque se lee velozmente debido a la corta extensión del volumen, me deleité recreándome en los pasajes más conmovedores y dándome tiempo para reflexionar sobre ellos.

Para concluir, solo resta decir que podría escribir muchísimo más acerca de todos los fragmentos que merecen la pena, pero prefiero dejarlo a la libertad de los lectores que os animéis a descubrir esta joya del cine. 


domingo, 30 de abril de 2023

"El Guardián Entre El Centeno" - J. D. Salinger


 El guardián entre el centeno es una novela estadounidense publicada en el año 1951 por J. D. Salinger. Desde el momento de su publicación hasta el día de hoy, tanto el libro como su peculiar protagonista han supuesto una enorme fuente de inspiración para escritores de todo el mundo.


 

La novela sigue la vida de Holden Caulfield, un adolescente norteamericano perteneciente a una acaudalada familia neoyorquina. El joven vive en una escuela en Pennsylvania de la que es expulsado por mal comportamiento al iniciarse el libro. A continuación el lector seguirá de cerca las aventuras de Holden a medida que este regresa antes de lo esperado a su casa y, en el proceso, descubre el mundo adulto en el que está a punto de adentrarse. Esta novela trata temas como la rebeldía o el aislamiento, y supone una crítica de la sociedad de la época desde el ingenuo punto de vista de un adolescente.

La historia está narrada en primera persona por el propio Holden, de forma que el lector posee acceso a las reflexiones y los pensamientos más íntimos del muchacho en todo momento. En consecuencia, el lenguaje empleado durante la narración es el que utilizaría un adolescente de la década de los años 50. Por este motivo, la historia está expuesta de un modo completamente subjetivo, y continuamente acotado con opiniones personales del protagonista muy difusas y contradictorias. En repetidas ocasiones se queja de la falsedad de la gente y repite constantemente coletillas propias de un adolescente “protestón”.

Gracias a esto, la lectura de esta novela es sencilla, amena, y rápida: yo me leí el libro en apenas dos días.

Es cierto que el ambiente de la novela puede llegar a ser bastante sórdido en determinados momentos y trata temas que han sido considerados como poco apropiados para el público adolescente en su momento. Esto supone uno de los principales motivos de crítica hacia la novela desde su publicación y una de las causas por las que fue prohibida en diversas escuelas de Estados Unidos. También es tristemente famosa la relación que existe por algún motivo entre este libro y ciertos psicópatas que llevaron a cabo asesinatos (por ejemplo el famoso asesinato de John Lennon; tras el cual, su ejecutor se sentó a leer públicamente el libro, dentro del cual había dejado escrito: "Para Holden Caulfield, de Holden Caulfield, Esta es mi declaración"). Dadas las circunstancias es comprensible que exista una cierta inquietud alrededor del libro, pero la narración en sí es, bajo mi punto de vista, inofensiva.


En mi opinión, El guardián entre el centeno es un libro que merece la pena leer por su esencia fresca y distinta. A mí me ha resultado muy entretenida su lectura, si bien en numerosas ocasiones llegaba a caerme mal el protagonista y a desagradarme sus infinitas malas decisiones. Sin embargo me gustaría destacar que en el fondo de la historia subyace una ternura inherente, puesto que es inevitable empatizar con el desdichado protagonista, y además (aquellos que lo leáis hasta el final estaréis de acuerdo conmigo), Holden no es más que un chico muy confuso que en el fondo se preocupa por lo que de verdad importa. Ejemplo de ello es el propio título de la novela, que hace referencia a un poema que el protagonista menciona. Ese poema trata sobre un juego en el que una persona debe dedicarse a evitar que los niños que participan en el mismo se precipiten por un barranco. Holden se siente en cierto modo identificado con esa figura, y en mi opinión esto nos arroja mucha luz sobre la personalidad en aparente frívola y desapegada del muchacho.

Debo añadir que el inicio del libro me gusta especialmente, porque en apenas unas pocas frases Salinger retrata la singular personalidad de Caulfield con muchísima habilidad. 


Holden Caulfield

Finalmente, animo a todos mis lectores a darle una oportunidad a esta novela y comentar conmigo sus opiniones acerca de la misma y la auténtica personalidad del protagonista. 

jueves, 26 de enero de 2023

"El hombre invisible" o "El secreto de Wilhelm Storitz" - Julio Verne


El Hombre Invisible: O el secreto de Wilhelm Storitz: 5 (Aventura) : Verne,  Jules: Amazon.es: Libros


El hombre invisible (no se debe confundir con el libro de mismo título, de H. G. Wells), también conocido como El secreto de Wilhelm Storitz, es un libro de Julio Verne publicado de forma póstuma por su hijo, Michel Verne. Se trata de un libro objeto de cierta polémica por diversos motivos: Verne lo escribió tras la publicación en Francia de El hombre invisible de H.G. Wells, y al comparar ambas novelas, la de Verne recibe numerosos golpes de la crítica, argumentando sobre todo que la historia carece de base científica; su hijo se encargó de la publicación póstuma del libro, e introdujo varias alteraciones en los personajes y el final de la trama; entre los cambios introducidos se incluye un traslado de la acción del siglo XIX al XVIII. De hecho, la costumbre de Michel de alterar las obras de su padre llegó a tal punto que durante muchos años no se conocía con total seguridad la autoría de esos libros póstumos. Sin embargo eso es otra historia, volvamos al libro que nos ocupa. 

ARGUMENTO

El ingeniero parisino Henri Vidal recibe una carta de su hermano Marc, en la que le invita a que vaya a visitarle a Hungría antes de casarse con su prometida, Myra Roderich, hija de una acaudalada familia de la ciudad de Ragz. A lo largo del viaje que Henri emprende hacia allí, se entera de manera fortuita de la existencia de un antiguo pretendiente de la joven llamado Wilhelm Storitz. Es este un hombre envuelto en el misterio y la leyenda, y queda patente que no ve con buenos ojos el cercano enlace de Marc y Myra. Una vez en la ciudad, inquietantes sucesos parecen amenazar a la familia Roderich en repetidas ocasiones, hasta el punto en que la ciudad entera queda conmocionada. Como es de esperar, todas las sospechas apuntan en una misma dirección, al controvertido Wilhelm Storitz.


'The Secret of William Storitz' by George Roux 01.jpg


Leí por primera vez esta novela corta cuando tenía 9 años, y desde entonces la he releído en numerosas ocasiones. A pesar de lo que pueda decir la crítica, para mí se trata de una lectura deliciosa. Sí que es cierto que, llegado cierto punto no muy avanzado de la trama, resulta fácil adivinar cuál es el gran secreto de Storitz. Por este motivo, opino que el lector no debe introducirse en la historia esperando sufrir un gran suspense, sino abierto a disfrutar de los paisajes, los personajes, el folclore húngaro, etc.


'The Secret of William Storitz' by George Roux 26.jpg

Se disfruta mucho del ambiente y casi se pueden ver los paisajes húngaros que describe Verne con todo lujo de detalles. En ciertas escenas nos vemos sumergidos plenamente en la vida de la clase alta húngara con sus fiestas, celebraciones, música y folclore. La novela está dominada por el aire romántico propio del siglo XVIII, que le aporta un encanto especial a una historia por otro lado llena de la angustia y el temor de una familia que ve peligrar su felicidad futura.


Personalmente esta novela me ha generado desde la infancia un gran deseo por visitar Hungría, a cuya gente Verne idealiza como extremadamente acogedora y afable. Otro elemento de la historia que me resulta encantador es el elenco de personajes. Por un lado resulta enternecedora la relación que tienen los dos hermanos protagonistas, que se quieren y respetan por igual. El capitán Haralan, hermano de la joven prometida, encarna el espíritu leal y noble de un hombre del ejército en el siglo XVIII. Henri, el protagonista, es también un ejemplo de caballerosidad y elegancia.


'The Secret of William Storitz' by George Roux 02.jpg


Una pieza musical que creo que le viene al pelo a este libro es el magnífico vals del Danubio Azul, de Johann Strauss, puesto que este río atraviesa Hungría y es mencionado en la novela. Cierto es que esta obra fue compuesta un siglo después de los acontecimientos de la historia, pero si tenemos en cuenta que originalmente Verne había escrito la novela en el periodo del siglo XIX, creo que me puedo permitir esta pequeña licencia. 



Para finalizar, animo a todos mis lectores a que no se dejen atemorizar por las críticas y se atrevan con este libro, ya que es una lectura rápida y fácil, y supone una evasión de la realidad a otros tiempos pasados que ninguno de nosotros ha tenido el placer de conocer. Bajo mi punto de vista, no decepcionará a nadie. 

sábado, 31 de diciembre de 2022

"Cumbres Borrascosas" - Emily Brontë

Cumbres Borrascosas – Alba Editorial


Para despedir el año os dejo mi reseña sobre uno de los libros que he leído recientemente, Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë. Se trata de una novela que llevaba muchísimo tiempo intentando leerme, puesto que un clásico de la literatura inglesa como este no puede faltar en la vida de ningún lector. 

El libro está ambientado a inicios del siglo XIX (aunque la narración da saltos hasta 30 años hacia atrás en el tiempo) en el condado de Yorkshire, lugar de nacimiento de la autora. Este condado está situado en la zona norte de Inglaterra, y la escritora nos describe sus parajes agrestes y sus condiciones atmosféricas caprichosas, así como los peculiares habitantes de la zona y sus costumbres. 


ARGUMENTO

La narración se inicia con Lockwood, un hombre que se acaba de instalar temporalmente en una villa en el condado de Yorkshire, cerca de un pueblo llamado Gimmerton. Al iniciarse el libro, acaba de volver de visitar a su arrendador, el señor Heathcliff, que vive muy cerca en una mansión llamada Cumbres Borrascosas. Recibe este nombre debido a los rigores atmosféricos a los que se ve sometida la mansión durante los días de tormenta. 

La impresión que el señor Heathcliff deja en Lockwood no puede ser más negativa: tanto él, como el resto de miembros de la casa (una hermosa muchacha llamada Catherine, un chico muy bruto llamado Hareton, y los criados Joseph y Zillah) resultan ser altaneros, de mal carácter, fríos, insensibles, y en general una compañía bastante indeseable.

Más tarde, una criada que trabaja en la Granja de los Tordos, Nelly Dean, le contará a Lockwood con todo lujo de detalles la historia de los habitantes de Cumbres Borrascosas. 

Este es el planteamiento principal de la novela, y a lo largo de la misma iremos descubriendo las razones detrás del modo de comportarse de cada uno de los personajes. 


Uno de los rasgos más destacables de esta obra es que posee una estructura que los críticos comparan con las muñecas matryoska. Esto es debido a que en la novela aparecen en diversas ocasiones historias dentro de otra historia, como es el caso que he explicado en el que la criada le cuenta todo lo que hay que saber de la familia al recién llegado. Este fue el motivo (entre otros) de que el recibimiento inicial de la novela fuera más bien frío y con desconfianza, aunque a día de hoy ha llegado a ser considerada como uno de los principales exponentes de la literatura victoriana. 


Una de las cosas que a mí personalmente me ha llamado la atención continuamente es que casi todos los personajes, con un par de excepciones, son sujetos deplorables. Muchos de ellos se caracterizan por tomar continuamente malas decisiones, se dejan llevar por la sed de venganza, se insultan unos a otros con saña, etc. Todo esto es retratado por la autora con mucha maestría y provoca una cierta incomodidad en el lector (por lo menos en mi caso), ya que deseas que se rediman cuanto antes y ese momento tarda en llegar (si llega). A pesar de esto, se hace difícil despegar los dedos del libro, y la lectura es muy fluida. Además como contrapartida a todas las discusiones e insultos que intercambian los personajes, se aprenden muchos insultos victorianos, que no dejan de ser interesantes (¡Debías pagarme por la desgracia de estar viéndote siempre…!).

El lenguaje empleado por la autora es sublime, repleto de frases lapidarias que poseen una fuerza poética abrumadora. Por desgracia, la versión que he leído yo es una muy antigua del Círculo de Lectores que compré de segunda mano, y la traducción es poco menos que nefasta. La belleza y profundidad de muchas frases y monólogos de los personajes se pierde por simplificar en la traducción. A todos aquellos que se animen a leer este magnífico libro les recomiendo que si su nivel de inglés es bueno y se ven animados a ello, lo lean en versión original, pues es como mejor se pueden apreciar los matices que Emily Brontë trató de trasmitir con su literatura. Yo misma me propongo leerlo de nuevo en inglés en un futuro para poder valorar con propiedad todos los aspectos de la novela. 


A continuación me gustaría añadir algunas de las frases que más me han impactado de la narración (fuera de contexto para impedir cualquier tipo de spoiler). 


Verdaderamente somos veleidosos los seres humanos


No sé de qué estarán hechas nuestras almas; pero, sean de lo que sea, la suya es igual a la mía…


Queda sitio para las dos: usted y su soberbia.


…tanto podré olvidarte como olvidar mi propia existencia.


…te amo tanto como si fuera digno de tu amor.


¡Te aseguro que yo he alcanzado ya mi cielo, y si algún otro hay, no me interesa nada!


Una cosa con la que disfruto considerablemente es ambientarme bien en el contexto de la novela, y como los hechos de esta acontecen entre el 1770 y el 1800, me gustaría recomendar a aquellos que quieran escuchar, algunas piezas musicales que fueron publicadas en la época y que creo que combinan bien con el carácter de esta obra. 




Para concluir solo resta decir que este libro es una joya de la literatura universal y merece mucho la pena leerlo e imbuirse de los ambientes y personajes que nos ofrece la autora. Me gustaría citar una frase del epílogo de mi edición, en la que se habla de la autora y el libro en si mismo: "Libro de fuego y de hielo, con personajes, veloces como el huracán, terribles y, sin embargo, colmados de poesía y profunda humanidad".

What is life - George Harrison

Para despedir el mes de mayo aporto con esta entrada una canción que me resulta apropiada para este momento del año. Se trata de "What ...