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miércoles, 31 de julio de 2024

Sueño del Fevre - George R. R. Martin

 


La entrada de hoy es para aquellos a los que os apetezca echarle el diente (guiño guiño) a una buena historia de vampiros. Se trata del libro Sueño del Fevre, de George R. R. Martin. Es la primera novela que leo de este célebre autor, y seguro que no va a ser la última, puesto que el estilo narrativo de Martin me ha encantado, con su pequeño punto de sentido del humor y facilidad estilística para enganchar a sus lectores. Este es uno de esos ejemplares que no puedes soltar una vez has iniciado su lectura. 

La historia se ubica en la segunda mitad del siglo XIX, en Estados Unidos, más concretamente en el territorio que atraviesa el río Mississippi. La novela se inicia en abril de 1857, en San Luis. El protagonista es Abner Marsh, un feo e imponente capitán de barcos cuya compañía naviera ha caído en desgracia tras unos desafortunados incendios en algunas de sus embarcaciones. El capitán Marsh está citado con Joshua York, un adinerado y misterioso hombre que le hace una curiosa propuesta de negocio. Ofrece todo el dinero que sea necesario para construir el barco de los sueños del capitán Marsh, además de una suma que serviría para salvar la Compañía de Paquebotes del Río Fevre, que se encuentra casi en la bancarrota. A cambio, el capitán deberá ser sumamente discreto y colaborar para que York viaje a lo largo del río con suma comodidad y tranquilidad junto a sus excéntricos amigos, sin preguntas. Marsh cede a la tentación de tan generosa oferta y pronto York y el capitán son socios a bordo de un lujoso barco que suscita la admiración de todo el que lo contempla. La embarcación, bautizada como Sueño del Fevre, es todo lo que Marsh siempre había soñado, y ahora su mayor ilusión y objetivo en la vida es convertirla en una leyenda del Mississippi, enfrentándola al Eclipse, el vapor más rápido del río. 

Paralelamente, el autor nos presenta una plantación cercana a Nueva Orleans en la que vive un noble llamado Damon Julian, junto con a un repulsivo sirviente llamado Billy Vinagre y una corte de personas que se desviven por cumplir los deseos de un amo considerablemente irascible.

En el Sueño del Fevre todo parece perfecto, pero la ambición del capitán se verá entorpecida por los francamente extraños hábitos de Joshua y sus amigos, que acostumbran a levantarse casi a la caída del sol y obligan a Marsh en diversas ocasiones a hacer pausas exageradamente prolongadas en algunos de los puertos que se van encontrando. Estas actitudes entre otras van provocando rumores entre la tripulación del barco y sus pasajeros, que acaban por estimular la curiosidad de Abner hasta que este no resiste la tentación de investigar y cuestionar a York. 

A lo largo de la travesía, ambos protagonistas han acabado por hacerse buenos amigos que se respetan mutuamente, lo que anima a York a revelar al capitán que el objetivo de ese navío no es otro que el de localizar vampiros en los territorios que circundan el río para impedir las tropelías que llevan a cabo. 


Esta novela tiene una diversa cantidad de componentes que merece la pena comentar, pero quizás uno de los elementos que más me ha gustado ha sido el vínculo que se describe entre Abner Marsh y Joshua York. 

Ambos personajes son sumamente interesantes y sorprenden por sus personalidades y forma de enfrentarse a los retos que se les presentan. 

Abner Marsh es descrito como un hombre rudo, sin apenas amistades y bastante falto de paciencia. Es el prototipo de hombre de río de la época, muy experto en su campo, con muchos años pasados encima de barcos dirigiendo y familiarizándose con la navegación del Mississippi. También lo vemos como un hombre poco culto, con facilidad para exasperarse en el trato con personas elegantes o cultivadas. Sin embargo, nuestro capitán sorprende por una inherente bondad que le ayuda a entender mejor a aquellos junto a él, así como el mundo que le rodea, por muy extraño e incomprensible que pueda ponerse todo. De este modo, Marsh era un personaje que en principio no pensé que me fuera a gustar pero al que le coges cariño muy rápidamente.

Joshua York supone todo un contraste con el capitán, siendo un hombre de mundo, distinguido, con un fino sentido del humor y gran paciencia. Es un hombre muy pálido, que viste con mucho gusto y se rodea de gente extranjera y bastante peculiar. York tiene mucho don de gentes a pesar de sus rarezas, y una enorme capacidad de comprensión que le ayuda a tratar con todo tipo de personas sin importar la situación. 

Lo que ambos personajes tienen en común, y que en mi opinión es uno de los pilares fundamentales en los que se asienta su relación, son las fuertes convicciones morales que comparten cada uno a su manera. Tanto York como Marsh se inclinan por hacer lo correcto cuando la ocasión lo requiere, aunque vaya en contra de sus intereses, y esto les hace entenderse bien. Otro elemento que supone el cimiento de su relación es el respeto que ambos demuestran al hecho de ser socios. Marsh es un hombre muy honrado y fiel a aquellos con los que hace negocios, y York no se le queda atrás. Los dos respetan mientras les es posible los términos de su acuerdo, y cuando hay algún momento en el que se ven incómodos o necesitados de romper algún punto del trato, lo hablan como personas civilizadas, recibiendo del otro una escucha activa y comprensión que no suele ser común. Iniciar su relación profesional de esta manera hace que al cabo del tiempo se vaya forjando de manera natural una amistad inolvidable y capaz de resistir los escollos más inimaginables. 

Resulta en cierto modo divertido leer las conversaciones y discusiones que surgen entre los dos, contrastando los modos impacientes y acelerados del capitán con las maneras tranquilas y tolerantes de Joshua. 

A mi parecer, esta oposición tan curiosa así como los eventos que se van desarrollando generan una amistad de lo más interesante y valiosa que me ha gustado mucho poder leer, y me deja con las ganas de haberles conocido en persona.

Por otro lado está Damon Julian, al que podríamos describir como un personaje justo al otro lado del espectro. En Julian descubrimos a un personaje ácido y amargo, pero con un toque seductor que no solo afecta a los que le rodean, si no que el propio lector se ve envuelto en su poder de atracción. 

Por último tenemos a Billy Vinagre, el sirviente de Julian. Es caracterizado como un hombre zafio de aspecto terrorífico que no se detiene en su ansia de cumplir los deseos de su amo. Está tan bien descrito por el autor que casi podemos sentir la repulsión que provoca su presencia como si lo estuviéramos viendo. 


Con una retahíla de personajes semejante, tenemos los ingredientes para una novela magnífica llena de emociones, pero eso no es todo. El ambiente de hombres de río, vapores, puertos, el río Mississippi, el río Ohio, los Estados Unidos previos a la guerra… todo son puntazos que aportan a la historia mucha más dimensión. Personalmente me ha llamado la atención la descripción que se hace de manera incidental de la esclavitud todavía vigente en la época en los estados sureños. Algunos personajes son libertos (ex-esclavos que fueron liberados por su amo) y también hacen acto de presencia puntualmente esclavos. Resulta llamativo el paralelismo que hace George R. R. Martin entre la esclavitud y la diferencia de poder entre los vampiros y las personas normales. Se abren algunos debates en el libro que son interesantes para reflexionar junto con los personajes acerca de este tema. 


Para concluir, el libro es a priori una historia de vampiros situada en el río Mississippi, pero a mi modo de verlo, es mucho más que únicamente eso. Por encima de todo es una historia de amistad y lealtad. Lo más apasionante, tal y como he mencionado previamente, es la nobleza que demuestran una y otra vez York y Marsh. Supone una descripción fascinante de la amistad, teniendo en cuenta las circunstancias, que acaba por trascender hasta los panoramas más fatalistas y que estruja las sensibilidades del lector. Hay algunas escenas que me han resultado tan bien descritas que puedes sentir la frustración y emociones de los personajes como propias. Otro de los temas de la novela, muy relacionado también con la amistad, es el del sacrificio. En numerosas ocasiones los personajes se ven obligados a sacrificar sueños, ideas, deseos, etc, en pos de un objetivo mayor. Algunos de los personajes hacen grandes sacrificios en honor a la amistad, y otros lo harán con otras ideas en mente, en mayor o menor grado, pero las que más se me han grabadas son las primeras sin duda alguna. Esta capacidad de determinar qué es aquello por lo que de verdad merece la pena hacer un sacrificio jugará un papel muy importante a lo largo del libro, con algunos de los personajes recordándolo en momentos claves: “Todos tenemos que elegir”.


Recomiendo totalmente esta novela a todos aquellos que les guste el tema del vampirismo, puesto que creo que está muy bien tratado. De hecho, la crítica describe esta novela como “Bram Stoker se encuentra con Mark Twain”, que no puede ser más acertado. Martin añade su toque personal a la temática vampírica y no da puntada sin hilo. Os invito a que la leáis y si queréis me podéis comentar cuál es vuestro personaje favorito y por qué. 

domingo, 31 de diciembre de 2023

Adiós, Señor Chips - James Hilton



El libro que hoy nos ocupa es una pequeña gema oculta en el transcurso de la historia (al menos para los lectores de la actualidad, puesto que yo no he oído ni leído en ninguna parte nada al respecto). Se trata de Adiós, Señor Chips de James Hilton. Este escritor es mundialmente conocido por su novela Horizontes Perdidos, con la que convirtió el ficticio monasterio de Shangri-la en un icono cultural para representar una utopía paradisíaca ideal. 

Poster de la película de Horizontes Perdidos (1937)


Aunque menos conocida, Adiós, Señor Chips es una lectura igualmente refrescante y tranquilizadora. La trama narra la vida y enseñanzas de un profesor llamado Chipping, que imparte clases desde finales del siglo XIX en una típica escuela inglesa de anticuadas y regias costumbres. Chipping es el prototipo de caballero inglés de toda la vida durante la época victoriana. La narración proporciona una tierna visión de las maneras que tenía el Señor Chips de dirigir las clases y establecer relaciones profesor-alumno a lo largo de toda su existencia. El lector será testigo de la evolución que tendrá lugar en un profesor que se veía dominado por la timidez al iniciar la carrera de obstáculos que es la enseñanza, convirtiéndose en un avezado maestro de latín y griego con experiencia y tino hasta para asumir la dirección de Brookfield, el magnífico colegio que aparece en el libro.


La novela tiene un marcado tono sentimental, que en ocasiones, y dependiendo del lector, puede llegar a ser excesivamente tierno, pero que al fin y al cabo otorga un aire especial y cariñoso a la historia. Hilton exhibe además a través de su protagonista una gran nostalgia por la época victoriana, así como un profundo respeto a los más tradicionales valores ingleses. 

Un elemento también muy presente en el argumento es la evolución social e histórica de finales del siglo XIX e inicios del XX. Somos testigos parcialmente de las sucesivas guerras y conflictos (con énfasis en la Primera Guerra Mundial) que han tenido lugar a lo largo de la historia con una perspectiva distinta a la puramente bélica: la de unos profesores y estudiantes que deben continuar con la labor de la docencia mientras sea posible. Cabe subrayar que Hilton se inspiró, además de en sus propios años como alumno en instituciones del estilo de Brookfield, en su padre y un profesor suyo llamado W. H. Balgarnie, dos de las figuras que más le marcaron en su vida.


Para finalizar, es destacable comentar que la novela es considerablemente corta (apenas consta de 100 páginas), por lo que es una lectura recomendable cuando lo que buscamos es algo rápido y sencillo de asimilar. Esto último lo digo porque está escrita en un formato fácil y sin grandes pretensiones, de manera que no hay grandes acrobacias literarias contra las que pelearse al leer sus líneas. 


Por último, pero no menos importante, aprovecho para desearos a todos un Feliz Año 2024, que venga repleto de buenas nuevas y alegría. 🎄🥰🌟💖🌙

sábado, 30 de septiembre de 2023

La Llave Maestra - Bernard Capes



Todo buen lector que se precie debe ser capaz de valorar la belleza y el arte que hay detrás de una novela victoriana. Hablo de esos ejemplares de la época que suelen narrar historias detectivescas, de fantasmas, o similares. Suele tratarse de una lectura asaz ligera, eso sí, sin dejar nunca de lado la opulencia de la manera de expresarse propia de su tiempo, repleta de locuciones curiosas y un amplio léxico que nos enriquecen como lectores. Así pues, uno puede disfrutar de una lectura sencilla sin verse obligado a caer en una novela de calidad mediocre, lo cual empaña la sensación general de deleite y aprendizaje que siempre se busca al leer. 

Recientemente ha caído en mis manos un ejemplar muy peculiar del género policíaco victoriano. Se trata de La Llave Maestra, de Bernard Capes, escritor británico de finales del siglo XIX y principios del XX. Capes es un autor inglés extremadamente prolífico, con más de 40 libros publicados, así como numerosos artículos en las revistas más prestigiosas de la época. La Llave Maestra fue publicada de forma póstuma, puesto que Capes falleció en 1918 a causa de la epidemia de gripe, y la novela vio la luz editorial en 1919. 



Bernard Capes

El argumento gira en torno a un joven llamado Vivien Bickerdicke, que se encuentra en París (a inicios del siglo XX) cuando conoce de manera casual a un enigmático barón llamado Le Sage. A partir de ese momento, los caminos de los dos se cruzan en diversas ocasiones, propiciado por una amistad común que ambos comparten con los miembros de una acaudalada familia inglesa asentada en la campiña británica, los Kennett. Todo esto les lleva a juntarse durante una temporada en la residencia campestre que la familia Kennett tiene en Wildshott, para disfrutar del ocio jugando al ajedrez y compartiendo historias y anécdotas. Así están las cosas cuando una hermosa criada es asesinada y se desatan los acontecimientos de una forma vertiginosa. La trama se centra en la investigación que realizan tanto los miembros de la casa en un primer momento, como el sargento que Scotland Yard envía posteriormente para descubrir al culpable de tal atrocidad. 

Los personajes diseñados por Capes siguen en gran medida las pautas generales de las novelas de la época, con el tradicional detective, el característico lord inglés, el típico personaje iluso al que es fácil engañar, etc. No obstante, el autor se las arregla para darle un giro inesperado a las personalidades de cada uno de los personajes, así que no es oro todo lo que reluce, y da gusto dejarse sorprender con los cambios de guión en ciertos momentos. 


Capes es un escritor bastante desconocido, por desgracia, a pesar de que la capacidad narrativa que posee es descomunal. Esta novela se lee rápidamente,  y mantiene la intriga en todo momento, aunque es cierto que al haber sido publicada a inicios del siglo pasado y ser un poco estereotípica, siguiendo el molde de las novelas de este mismo género, en ocasiones es fácil realizar suposiciones sobre cómo se acabará resolviendo todo. Sin embargo, no se debe subestimar al autor: el final de la historia es realmente sorprendente, puesto que a pesar de que estaba prácticamente convencida de haber descubierto al culpable y sus motivaciones, el argumento da un giro de 180 grados en cuestión de pocas páginas. Esto hace que la novela en su conjunto deje en el lector un agradable poso de sorpresa y disfrute. Tal y como lo describe G. K. Chesterton en el prólogo del ejemplar que he leído yo: “en esta novela el lector puede volver a disfrutar de la verdadera poesía incrustada en la prosa”. 


Investigando un poco sobre Bernard Capes he visto que uno de sus libros más célebres es The Black Reaper, novela de fantasmas que le proporciona su (escasa) fama. También consta de otro notable ejemplar llamado El lago del vino, cuyo título me provoca mucha curiosidad y que trataré de conseguir para darle una oportunidad. Estos solo son dos ejemplos, pero como ya he mencionado anteriormente, este escritor es una auténtica mina por descubrir, puesto que tiene una nada desdeñable colección de publicaciones, más todas las que habría escrito de no haber sido por su prematura muerte. Lamentablemente, de momento solo tenemos traducido al español este libro, gracias a WHO editorial. Espero con ansia la publicación de más ejemplares de Capes en español para que se pueda dar a conocer a este magnífico escritor más allá de las fronteras británicas.


Para finalizar, hay algo que me ha llamado poderosamente la atención en la novela, y es la elección del título. En inglés The Skeleton Key, en español La Llave Maestra; siento que este nombre no hace justicia a la historia. Tal vez, por proponer alguna alternativa, yo lo habría bautizado como La muerte llega a Wildshott, aún a riesgo de convertirlo en el típico título de novela de detectives. Si alguno de mis lectores se atreve con este libro, queda invitado a comentar qué otro título le daría a esta historia.


lunes, 31 de julio de 2023

Notre-Dame de París - Victor Hugo

 


Para despedir el mes de julio, hoy voy a realizar la reseña de mi última lectura veraniega: Notre-Dame de Victor Hugo. Como tal vez ya sepan mis lectores, la historia que se narra es la de una cautivadora gitana, Esmeralda, que sobrevive en las calles de París aprovechándose de sus encantos en compañía de su cabrita Djali. 



También aparece en nuestra historia el legendario campanero jorobado de Notre-Dame, Quasimodo. 




Este es el ahijado de un siniestro sacerdote de la misma iglesia, Frollo, el cual siente una oscura obsesión por la figura de la gitana que acabará por desencadenar los acontecimientos.



Esta novela es una especie de recreación del mito de la Bella y la Bestia, representados en los personajes de Esmeralda y Quasimodo. Para aquellos que, como yo, hayan visto la película que Disney realizó en 1996 inspirada en el mismo libro (“El jorobado de Notre-Dame”), les comunico que poco o casi nada tienen que ver los acontecimientos de la película con lo que realmente sucede en la novela. En Notre-Dame, Hugo nos sumerge en un mar de emociones y sentimientos producidos, entre otras cosas, por el contraste que se produce al describir a un personaje extremadamente deforme y bruto a priori, y su inesperada profundidad emocional. Puesto que el pobre jorobado, Quasimodo, es alguien que se ha visto forzosamente alejado del mundo desde la niñez, y aún así, anhela más que nadie amar y ser amado. Por este y otros muchos motivos y rasgos de los protagonistas, es fácil sentir empatía por los distintos personajes y sus motivaciones, a pesar de los numerosos defectos que presentan.


Algo que me ha satisfecho mucho en este libro, ha sido el título de los diversos capítulos, que avanzaban alguna cosa de lo que sucedería en el mismo, y en los que Victor Hugo hace gala de un interesante uso de la ironía.

Un capítulo asaz sugestivo, del que solo diré que se produce un asedio a la iglesia de Notre Dame, representa muy vivamente imágenes de lo que sería el venerable templo bajo el ataque inédito de miles de personas. 



La novela gira continuamente en torno al magnánimo edificio de Notre Dame en el París de la Edad Media. Informándome un poco más acerca del contexto en que se encontraba Victor Hugo cuando compuso esta formidable novela, descubrí que la idea principal de la que partió todo fue la de defender la arquitectura gótica, cada vez más menospreciada en la sociedad francesa de la época. Este no es un hecho que pase precisamente desapercibido a lo largo de la lectura de la pieza, puesto que en numerosas ocasiones Hugo dedica varias páginas e incluso capítulos enteros a la defensa del amor por la arquitectura. 

De hecho, en la edición del libro que yo he leído, de Penguin Clásicos, aparece en el prefacio una nota añadida a la edición definitiva del libro en 1832 por el propio autor en la que él mismo manifiesta su intención de promover el aprecio por la arquitectura: “Inspiremos a la nación, si ello es posible, el amor por la arquitectura nacional. Ese es, el autor lo declara, uno de los objetivos principales de este libro; ese es uno de los objetivos principales de la vida”. Hugo defendía especialmente no solo la estima por el trabajo de los nuevos arquitectos si no la veneración por los antiguos monumentos. Esta necesidad surge de la preocupación que el escritor sentía por las demoliciones y olvidos a los que se sometían los vetustos edificios de París para luego transformarlos en nuevas construcciones de caracter sobrio y espartano. Al recibir un muy esperado encargo para realizar una nueva novela, Victor Hugo vio el cielo abierto para llevar a cabo su manifiesto a favor de la antigua escuela arquitectónica.



Uno de los capítulos que abordan este tema me gustó particularmente. Se trata del segundo capítulo del Libro Quinto de la novela, titulado “Esto matará a eso”. Haciendo referencia a una frase mencionada por Frollo, el arcediano, Hugo nos introduce en el océano de sus pensamientos comparando la arquitectura que tanto le preocupaba a él, con la imprenta, que fue inventada alrededor de la época en la que se producen los hechos y que supone para el sacerdote un deslumbramiento pavoroso por el temor a lo nuevo y desconocido que pueda traer consigo ese innovador invento. Así pues, el autor llena la narración de paralelismos entre ambas artes, afirmando que “desde el origen de las cosas […] la arquitectura es el gran libro de la humanidad […] Sellaron cada tradición bajo un monumento.

Esta idea, junto a todas las reflexiones que nos deja el escritor a lo largo del capítulo, me ha dado mucho que pensar y me ha hecho meditar acerca de conceptos que no me había llegado a plantear sobre la influencia de la arquitectura en las sociedades desde el inicio de los tiempos y el modo en que se reflejan las inquietudes de los hombres en los edificios y sus distintas maneras de construirlos. En los tiempos que corren, en los que nos hemos acostumbrado a que los volúmenes arquitectónicos que nos rodean sean más bien funcionales y se hayan olvidado hasta cierto punto las prioridades estéticas, me parece bonito y necesario parar a mirar los edificios que nos rodean y aprender a apreciar todo lo que tenemos al alcance de un paseo.


Por todos estos motivos, no cabe duda de que esta novela es la elección perfecta para cualquier fanático de la arquitectura. No obstante es necesario destacar que hubo determinados capítulos descriptivos en los que el escritor nos hace un recorrido extremadamente detallado de la ciudad de París y otras áreas, los cuales, si bien necesarios y notables, se me hicieron arduos de conquistar. En ciertos puntos de la narración Hugo se extiende hasta tal punto que puede complicársele la lectura al lector más avezado.

A pesar de esas escasas ocasiones en que la lectura se hace ligeramente más pesada, la novela no tiene desperdicio y la recomiendo a todos aquellos que quieran aprender acerca de los sentimientos más humanos que podemos albergar.




sábado, 31 de diciembre de 2022

"Cumbres Borrascosas" - Emily Brontë

Cumbres Borrascosas – Alba Editorial


Para despedir el año os dejo mi reseña sobre uno de los libros que he leído recientemente, Cumbres Borrascosas, de Emily Brontë. Se trata de una novela que llevaba muchísimo tiempo intentando leerme, puesto que un clásico de la literatura inglesa como este no puede faltar en la vida de ningún lector. 

El libro está ambientado a inicios del siglo XIX (aunque la narración da saltos hasta 30 años hacia atrás en el tiempo) en el condado de Yorkshire, lugar de nacimiento de la autora. Este condado está situado en la zona norte de Inglaterra, y la escritora nos describe sus parajes agrestes y sus condiciones atmosféricas caprichosas, así como los peculiares habitantes de la zona y sus costumbres. 


ARGUMENTO

La narración se inicia con Lockwood, un hombre que se acaba de instalar temporalmente en una villa en el condado de Yorkshire, cerca de un pueblo llamado Gimmerton. Al iniciarse el libro, acaba de volver de visitar a su arrendador, el señor Heathcliff, que vive muy cerca en una mansión llamada Cumbres Borrascosas. Recibe este nombre debido a los rigores atmosféricos a los que se ve sometida la mansión durante los días de tormenta. 

La impresión que el señor Heathcliff deja en Lockwood no puede ser más negativa: tanto él, como el resto de miembros de la casa (una hermosa muchacha llamada Catherine, un chico muy bruto llamado Hareton, y los criados Joseph y Zillah) resultan ser altaneros, de mal carácter, fríos, insensibles, y en general una compañía bastante indeseable.

Más tarde, una criada que trabaja en la Granja de los Tordos, Nelly Dean, le contará a Lockwood con todo lujo de detalles la historia de los habitantes de Cumbres Borrascosas. 

Este es el planteamiento principal de la novela, y a lo largo de la misma iremos descubriendo las razones detrás del modo de comportarse de cada uno de los personajes. 


Uno de los rasgos más destacables de esta obra es que posee una estructura que los críticos comparan con las muñecas matryoska. Esto es debido a que en la novela aparecen en diversas ocasiones historias dentro de otra historia, como es el caso que he explicado en el que la criada le cuenta todo lo que hay que saber de la familia al recién llegado. Este fue el motivo (entre otros) de que el recibimiento inicial de la novela fuera más bien frío y con desconfianza, aunque a día de hoy ha llegado a ser considerada como uno de los principales exponentes de la literatura victoriana. 


Una de las cosas que a mí personalmente me ha llamado la atención continuamente es que casi todos los personajes, con un par de excepciones, son sujetos deplorables. Muchos de ellos se caracterizan por tomar continuamente malas decisiones, se dejan llevar por la sed de venganza, se insultan unos a otros con saña, etc. Todo esto es retratado por la autora con mucha maestría y provoca una cierta incomodidad en el lector (por lo menos en mi caso), ya que deseas que se rediman cuanto antes y ese momento tarda en llegar (si llega). A pesar de esto, se hace difícil despegar los dedos del libro, y la lectura es muy fluida. Además como contrapartida a todas las discusiones e insultos que intercambian los personajes, se aprenden muchos insultos victorianos, que no dejan de ser interesantes (¡Debías pagarme por la desgracia de estar viéndote siempre…!).

El lenguaje empleado por la autora es sublime, repleto de frases lapidarias que poseen una fuerza poética abrumadora. Por desgracia, la versión que he leído yo es una muy antigua del Círculo de Lectores que compré de segunda mano, y la traducción es poco menos que nefasta. La belleza y profundidad de muchas frases y monólogos de los personajes se pierde por simplificar en la traducción. A todos aquellos que se animen a leer este magnífico libro les recomiendo que si su nivel de inglés es bueno y se ven animados a ello, lo lean en versión original, pues es como mejor se pueden apreciar los matices que Emily Brontë trató de trasmitir con su literatura. Yo misma me propongo leerlo de nuevo en inglés en un futuro para poder valorar con propiedad todos los aspectos de la novela. 


A continuación me gustaría añadir algunas de las frases que más me han impactado de la narración (fuera de contexto para impedir cualquier tipo de spoiler). 


Verdaderamente somos veleidosos los seres humanos


No sé de qué estarán hechas nuestras almas; pero, sean de lo que sea, la suya es igual a la mía…


Queda sitio para las dos: usted y su soberbia.


…tanto podré olvidarte como olvidar mi propia existencia.


…te amo tanto como si fuera digno de tu amor.


¡Te aseguro que yo he alcanzado ya mi cielo, y si algún otro hay, no me interesa nada!


Una cosa con la que disfruto considerablemente es ambientarme bien en el contexto de la novela, y como los hechos de esta acontecen entre el 1770 y el 1800, me gustaría recomendar a aquellos que quieran escuchar, algunas piezas musicales que fueron publicadas en la época y que creo que combinan bien con el carácter de esta obra. 




Para concluir solo resta decir que este libro es una joya de la literatura universal y merece mucho la pena leerlo e imbuirse de los ambientes y personajes que nos ofrece la autora. Me gustaría citar una frase del epílogo de mi edición, en la que se habla de la autora y el libro en si mismo: "Libro de fuego y de hielo, con personajes, veloces como el huracán, terribles y, sin embargo, colmados de poesía y profunda humanidad".

Burros y Campiña

He tenido la gran suerte de pasar unos cuantos días de vacaciones en una zona muy rural de Francia. Así que aquí adjunto unas cuantas fotos ...