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martes, 30 de diciembre de 2025

Walking the Dog - G. Gershwin


 

Ahora que se acerca el final de un año verdaderamente repleto de emociones "intensas", me apetecía aportar una entrada con un vídeo que me gusta mucho ver de vez en cuando y que creo que le puede elevar el estado de ánimo a un muerto. 

Se trata de una representación de la pieza "Walking the Dog", de George Gershwin. Esta pieza la encontré por mi cuenta buscando en Internet música de Gershwin, que a mí personalmente me encanta. Yo no conocía la pieza, y realmente creo que no es demasiado popular dentro de lo que hay dentro de la música de Gershwin, pero al parecer fue compuesta como parte de la banda sonora de la película de Fred Astaire "Shall we dance?". Aparece en una simpática escena en la que los protagonistas pasean a unos perros en la cubierta de un barco. Aparentemente, Gershwin compuso esta banda sonora tan ligera y desenfadada como una crítica hacia la tendencia que había en Hollywood de crear bandas sonoras excesivamente recargadas. 

El vídeo que adjunto en esta entrada me gusta particularmente porque es una representación original y alegre en un entorno clásico de concierto, que suele ser mucho más regio y serio, o al menos eso se espera normalmente. La música es descriptiva por sí misma, prácticamente puedes ver la escena que tenía en mente el compositor, con un perro alegre paseando feliz al lado de su amo. Precedido por unas notas introductorias que son como una pincelada que nos presenta el cuadro que vamos a ver, el clarinete lleva la voz cantante, lo que yo identifico con el curso de los pensamientos y sentimientos de un perro distraído, mientras que el acompañamiento de cuerdas funciona prácticamente como el ritmo de los pasos del dueño, inexorable pero alegre. Luego lo sigue un breve fragmento más melódico y romántico en el que ese ritmo de los pasos queda un poco más disimulado, momento en el que me gusta imaginar que han parado de pasear brevemente para apreciar el paisaje que les rodea, en mi cabeza Central Park, como no puede ser de otra manera. Escuchando la música tengo la impresión de que todo sucede durante un otoño en Nueva York, y cuando se detienen están observando las hojas caer. 

Por supuesto, luego vuelve el tema inicial y se reanuda el paseo, con incluso un poco más de brío que al inicio. Hacia el final se produce un intercambio entre el violín y el clarinete que me encanta, porque además de que parece una conversación perro-amo, las interjecciones del clarinete son una imitación perfecta de un perro ladrando. 

Y ya para rematar, la sorpresa final, que mejor la veis vosotros mismos en el vídeo, puesto que no tiene desperdicio. 

Para finalizar, solo queda decir que espero que os guste esta banda sonora tan magnífica y caracterizada por el mejor jazz clásico de Gershwin.

 


miércoles, 31 de enero de 2024

Poesía Completa - Robert Frost

 


En el post de hoy, el primero del año 2024, he decidido hablar un poco de uno de los libros que me han traído los Reyes Magos en esta ocasión. 

No he comentado esto por aquí todavía, pero entre otras muchas de las cosas que ocupan mi vida, desde hace ya algún tiempo soy estudiante de Filología Inglesa. Cuando me decidí por esta carrera, que hago principalmente por gusto, estuve considerando otras opciones dentro de las humanidades. Valoré largo y tendido opciones desde Filosofía o Historia del Arte hasta las diversas Filologías. 

Lo que me hizo decidirme concretamente por la Filología Inglesa fue mi amor por el idioma y su magnífica literatura, que siempre me ha fascinado e inspirado curiosidad. Estaba deseando toparme con nuevos autores, y descubrir el significado detrás de obras de otros que ya conocía como William Shakespeare, Oscar Wilde o Jane Austen. 


Uno de mis grandes descubrimientos fue el poeta modernista americano Robert Frost. Obviamente había oído hablar de él en alguna ocasión pero en realidad nunca me había detenido a leer ninguna de sus obras ni sabía nada sobre su estilo e historia. Fue al estar estudiando el extensísimo currículum de Literatura Norteamericana cuando di con Frost y me enamoré de su poesía.

Como disfruté tanto en su momento con todas las obras que tuve tiempo de analizar, este año pensé que ya iba siendo momento de agenciarme un buen ejemplar de su Poesía Completa. Así que se lo pedí a mis Reyes Magos y debo decir que me consta que les supuso un gran reto. Sobre todo porque yo pretendía encontrar un ejemplar en inglés, ya que considero que la mejor manera de apreciar la poesía (y realmente cualquier obra literaria) es leerla en su idioma original, y no fue cosa fácil. Pero finalmente me llegó el ansiado volumen y no puedo ser más feliz de poseer semejante tesoro.






Para aquellos que no conozcan a este prodigio, Robert Frost fue un poeta de inicios del XX, considerado uno de los grandes pilares de la poesía norteamericana. Es también el único poeta con nada menos que 4 Premios Pulitzer de poesía en su haber. 

Su estilo se caracteriza por el uso de temas cotidianos aparentemente simples en un ámbito rural, como pueden ser un bosquecillo, una tormenta, un pastor, las flores, o un viejo granero. Los poemas ensalzan la belleza de la vida humilde y tranquila, así como el valor de detenerse a apreciar lo que nos rodea dentro de su simplicidad. Además Frost emplea un vocabulario fácil de leer pero no por ello menos hermoso, haciendo que sea una poesía muy agradable a la vez que evocadora.

Dos de los poemas que más estuve analizando fueron los de “El Camino No Elegido” y “Al Pararme Junto al Bosque Una Noche de Nieve”. Ambos son de los más famosos del autor, el primero de los dos incluso es citado en la película de El Club de los Poetas Muertos, que analicé hace un tiempo en el blog. 

Estos solo son una pequeña muestra del enorme volumen literario que produjo a lo largo de su vida, pero son dos buenos poemas por los que empezar a conocer a este maravilloso poeta. Os dejo a continuación el primero, uno de mis favoritos.



AL PARARME JUNTO AL BOSQUE UNA NOCHE DE NIEVE



Creo saber de quién es este bosque.

Su casa está en la aldea, sin embargo; 

no podrá ver cómo aquí me detengo

a contemplar su bosque cubierto por la nieve.


Mi pequeño caballo debe pensar que es raro 

pararse en este sitio sin granjas a la vista

entre el helado lago y este bosque

en la noche más lóbrega del año.


Sacude las campanillas del arnés

para preguntar si me habré equivocado.

El único otro sonido es el barrido

calmo del viento y de los copos suaves.


El bosque es hermoso, oscuro y denso,

pero tengo promesas que cumplir,

y mucho que andar antes de dormir,

y mucho que andar antes de dormir.



Solo leerlo me produce una paz mental que cuesta describir. Si bien es cierto que se pierden algunos detalles con la traducción al español, se pueden apreciar numerosos detalles poéticos que no dejan indiferente al lector. La historia es bien sencilla: un hombre (posiblemente comerciante de algún tipo) acostumbrado a viajar por trabajo, se detiene en pleno viaje para admirar el bosque en el que se acaba de adentrar. Podemos interiorizar con él la inmovilidad del ambiente, casi da la impresión de que se trata de un cuadro. Hasta el propio caballo, acostumbrado a la repetición de rutinas constantes se extraña de este gesto tan poco común en el protagonista (y, cabe reflexionar, también en todos nosotros, porque ¿Quién puede afirmar que en pleno caos rutinario se detiene a disfrutar de las vistas?). 

Y como pincelada final, nos quedamos con ese verso que se repite dos veces como una especia de letanía. Se puede deducir, dado el contexto, que es posible que el protagonista se haya quedado dormido en su carruaje, por el cansancio acumulado del viaje; o quizás solo se quedará un poco más para continuar su trayecto tras esta breve parada.


Esto solo es un pequeño análisis, realmente se podría decir mucho más y también podríamos discutir mejor cada pequeño detalle, pero en mi opinión lo bonito de la poesía es que cada uno lo interprete desde su propia realidad y saque sus propias conclusiones.


Para finalizar, os recomiendo a todos que en cuanto sea posible saquéis un poco de tiempo para leer y paladear cualquier poema de Frost. Y si ya lo conocéis, os invito a compartir vuestro poema favorito y así lo podemos comentar. ¡Os leo!

jueves, 31 de agosto de 2023

Los Renglones Torcidos de Dios - Torcuato Luca de Tena

 



Para despedir el mes de agosto hoy os dejo esta reseña de uno de los libros que más me han enganchado este año, Los Renglones Torcidos de Dios. Esta novela es una de las más impecables y estimulantes que he leído en mucho tiempo. El argumento trata sobre Alice Gould, una mujer que nada más dar comienzo la historia es internada en un sanatorio mental. Tal como vemos a lo largo de la narración, esta peculiar y cultivada mujer dice ser detective y hallarse en la institución psiquiátrica por una misión de investigación acerca de un asesinato que tuvo lugar allí cierto tiempo atrás. A lo largo de la historia, irá relacionándose con los médicos, enfermeras y cuidadores, así como con los enfermos que comparten con ella los espacios y actividades rutinarias. 

Es esta una novela que habla sobre la locura y toda la parafernalia que envuelve a la misma (los sanatorios mentales, los cuidadores, las instalaciones, la convivencia entre los pacientes, los motivos que pueden hallarse detrás de la demencia, los métodos y tratamientos disponibles, los peligros que conlleva darle credibilidad a una persona enajenada…).







Torcuato Luca de Tena disecciona todos estos temas con la habilidad de un auténtico profesional, prácticamente como si fuera él mismo un doctor en psiquiatría. Y desde luego, no es ninguna casualidad su dominio casi absoluto del tema, dado que llegó a ingresar de manera voluntaria en un psiquiátrico por un periodo de 18 días con sus largas noches para sumergirse por completo en el universo de la locura. No fue baladí su estancia en la institución, dado que tuvo como resultado la producción de una novela especialmente informada, en la que resultan creíbles prácticamente todos los datos técnicos que se aportan. Sí que es cierto, como se destaca al inicio del ejemplar que yo he estado leyendo (de la editorial Austral), que la novela no es un tratado de psiquiatría, sino nada más que eso: una novela de ficción. El autor se aseguró de cambiar los nombres, sexos, y, en definitiva, las identidades de las personas que aquí aparecen. Ni siquiera el manicomio que se describe, el Hospital de Nuestra Señora de la Fuentecilla, es real, aunque cueste creerlo dadas las detalladas descripciones de las instalaciones y sus alrededores. Hasta donde puedo recordar, me parece que esta es una de las hazañas y sacrificios de mayor calibre que yo he visto perpetrados por un escritor en pro de la composición de su obra. Porque si uno se para a meditarlo con detenimiento, resulta estremecedor que este buen hombre tomara la determinación de someterse a las privaciones e incomodidades propias de este tipo de centros (más aún en la época de inicios del siglo pasado en que fue escrita la novela) con tal de comprometerse a la máxima autenticidad en la narración.

Por este motivo no resulta nada sorprendente que la novela haya sido dedicada a los profesionales del campo de la medicina, haciendo hincapié en aquellos que tratan a los enfermos mentales:


Los renglones torcidos de Dios son, en verdad, muy torcidos. Unos hombres y unas mujeres ejemplares, tenaces y hasta heroicos, pretenden enderezarlos. A veces lo consiguen. La profunda admiración que me produjo su labor durante mi estadía voluntaria en un hospital psiquiátrico acreció la gratitud y el respeto que siempre experimenté por la clase médica. De aquí que dedique estas páginas a los médicos, a los enfermeros y enfermeras, a los vigilantes, cuidadores y demás profesionales que emplean sus vidas en el noble y esforzado servicio de los más desventurados errores de la Naturaleza.


Una vez puesto de relieve el sacrificio y esfuerzo volcados en la creación de semejante obra de arte, qué duda puede caberle a nadie acerca de la maestría de esta novela. Debería ser prácticamente una obligación leer Los Renglones Torcidos de Dios en algún punto de nuestras vidas. 

Personalmente la trama me ha atrapado desde el minuto uno. Es una de esas narraciones que mantiene el suspende y está repleta de giros inesperados de guión que tienen al lector sentado al borde del asiento. 

Otro de los elementos maravillosos que aporta Torcuato Luca de Tena es la humanidad con la que habla de todos los personajes, en especial de los pacientes del hospital. En ningún momento se caricaturizan las enfermedades mentales, al contrario, se habla de ellas de una forma casi pedagógica y hay siempre un trasfondo o bien de ternura o bien de lástima, dependiendo un poco del contexto de la trama. Uno de los personajes secundarios que a mí particularmente me han llegado más hondo es el de Ignacio Urquieta, en cuya historia el autor también tiene tiempo de profundizar.

Resulta difícil no caer en la tentación de destripar toda la trama en esta reseña, pero es preferible que cojáis el libro vosotros mismos y lo disfrutéis como hice yo en su momento, dejándoos sorprender.

También recomiendo mucho ver la película española del 2022 basada en esta novela protagonizada por Bárbara Lennie en el papel de Alice Gould (eso sí, leed primero el libro). Las interpretaciones de los actores son verdaderamente magistrales y el director ha hecho un verdadero homenaje a Torcuato Luca de Tena con las representaciones más fieles posibles de todos los elementos que aparecen en la novela.

lunes, 31 de julio de 2023

Notre-Dame de París - Victor Hugo

 


Para despedir el mes de julio, hoy voy a realizar la reseña de mi última lectura veraniega: Notre-Dame de Victor Hugo. Como tal vez ya sepan mis lectores, la historia que se narra es la de una cautivadora gitana, Esmeralda, que sobrevive en las calles de París aprovechándose de sus encantos en compañía de su cabrita Djali. 



También aparece en nuestra historia el legendario campanero jorobado de Notre-Dame, Quasimodo. 




Este es el ahijado de un siniestro sacerdote de la misma iglesia, Frollo, el cual siente una oscura obsesión por la figura de la gitana que acabará por desencadenar los acontecimientos.



Esta novela es una especie de recreación del mito de la Bella y la Bestia, representados en los personajes de Esmeralda y Quasimodo. Para aquellos que, como yo, hayan visto la película que Disney realizó en 1996 inspirada en el mismo libro (“El jorobado de Notre-Dame”), les comunico que poco o casi nada tienen que ver los acontecimientos de la película con lo que realmente sucede en la novela. En Notre-Dame, Hugo nos sumerge en un mar de emociones y sentimientos producidos, entre otras cosas, por el contraste que se produce al describir a un personaje extremadamente deforme y bruto a priori, y su inesperada profundidad emocional. Puesto que el pobre jorobado, Quasimodo, es alguien que se ha visto forzosamente alejado del mundo desde la niñez, y aún así, anhela más que nadie amar y ser amado. Por este y otros muchos motivos y rasgos de los protagonistas, es fácil sentir empatía por los distintos personajes y sus motivaciones, a pesar de los numerosos defectos que presentan.


Algo que me ha satisfecho mucho en este libro, ha sido el título de los diversos capítulos, que avanzaban alguna cosa de lo que sucedería en el mismo, y en los que Victor Hugo hace gala de un interesante uso de la ironía.

Un capítulo asaz sugestivo, del que solo diré que se produce un asedio a la iglesia de Notre Dame, representa muy vivamente imágenes de lo que sería el venerable templo bajo el ataque inédito de miles de personas. 



La novela gira continuamente en torno al magnánimo edificio de Notre Dame en el París de la Edad Media. Informándome un poco más acerca del contexto en que se encontraba Victor Hugo cuando compuso esta formidable novela, descubrí que la idea principal de la que partió todo fue la de defender la arquitectura gótica, cada vez más menospreciada en la sociedad francesa de la época. Este no es un hecho que pase precisamente desapercibido a lo largo de la lectura de la pieza, puesto que en numerosas ocasiones Hugo dedica varias páginas e incluso capítulos enteros a la defensa del amor por la arquitectura. 

De hecho, en la edición del libro que yo he leído, de Penguin Clásicos, aparece en el prefacio una nota añadida a la edición definitiva del libro en 1832 por el propio autor en la que él mismo manifiesta su intención de promover el aprecio por la arquitectura: “Inspiremos a la nación, si ello es posible, el amor por la arquitectura nacional. Ese es, el autor lo declara, uno de los objetivos principales de este libro; ese es uno de los objetivos principales de la vida”. Hugo defendía especialmente no solo la estima por el trabajo de los nuevos arquitectos si no la veneración por los antiguos monumentos. Esta necesidad surge de la preocupación que el escritor sentía por las demoliciones y olvidos a los que se sometían los vetustos edificios de París para luego transformarlos en nuevas construcciones de caracter sobrio y espartano. Al recibir un muy esperado encargo para realizar una nueva novela, Victor Hugo vio el cielo abierto para llevar a cabo su manifiesto a favor de la antigua escuela arquitectónica.



Uno de los capítulos que abordan este tema me gustó particularmente. Se trata del segundo capítulo del Libro Quinto de la novela, titulado “Esto matará a eso”. Haciendo referencia a una frase mencionada por Frollo, el arcediano, Hugo nos introduce en el océano de sus pensamientos comparando la arquitectura que tanto le preocupaba a él, con la imprenta, que fue inventada alrededor de la época en la que se producen los hechos y que supone para el sacerdote un deslumbramiento pavoroso por el temor a lo nuevo y desconocido que pueda traer consigo ese innovador invento. Así pues, el autor llena la narración de paralelismos entre ambas artes, afirmando que “desde el origen de las cosas […] la arquitectura es el gran libro de la humanidad […] Sellaron cada tradición bajo un monumento.

Esta idea, junto a todas las reflexiones que nos deja el escritor a lo largo del capítulo, me ha dado mucho que pensar y me ha hecho meditar acerca de conceptos que no me había llegado a plantear sobre la influencia de la arquitectura en las sociedades desde el inicio de los tiempos y el modo en que se reflejan las inquietudes de los hombres en los edificios y sus distintas maneras de construirlos. En los tiempos que corren, en los que nos hemos acostumbrado a que los volúmenes arquitectónicos que nos rodean sean más bien funcionales y se hayan olvidado hasta cierto punto las prioridades estéticas, me parece bonito y necesario parar a mirar los edificios que nos rodean y aprender a apreciar todo lo que tenemos al alcance de un paseo.


Por todos estos motivos, no cabe duda de que esta novela es la elección perfecta para cualquier fanático de la arquitectura. No obstante es necesario destacar que hubo determinados capítulos descriptivos en los que el escritor nos hace un recorrido extremadamente detallado de la ciudad de París y otras áreas, los cuales, si bien necesarios y notables, se me hicieron arduos de conquistar. En ciertos puntos de la narración Hugo se extiende hasta tal punto que puede complicársele la lectura al lector más avezado.

A pesar de esas escasas ocasiones en que la lectura se hace ligeramente más pesada, la novela no tiene desperdicio y la recomiendo a todos aquellos que quieran aprender acerca de los sentimientos más humanos que podemos albergar.




domingo, 28 de mayo de 2023

"El Club de los Poetas Muertos" - Peter Weir

 En la entrada de hoy voy a realizar una incursión en el género cinematográfico por vez primera -pero no última- en este blog (aunque en esta ocasión será acompañada de su versión literaria).



La película que hoy nos ocupa es El club de los poetas muertos, del año 1989. Se trata de un largometraje dirigido por Peter Weir (director de famosos títulos como El único testigo, Master and Commander, El show de Truman…) y protagonizado por actores como Robin Williams, Ethan Hawke o Robert Sean Leonard entre otros.




Esta película narra la historia de un grupo de jóvenes amigos que estudian juntos internos en una elitista escuela de Vermont, la Academia Welton. Los espectadores acompañan al entrañable grupo de alumnos en el encuentro y el aprendizaje que les supone el conocer a su nuevo profesor de literatura, el señor Keating. La dinámica de la película enfrenta la postura anticuada y rancia de la ostentosa escuela con el soplo de aire fresco que supone la presencia de Keating en la institución, invitando a los alumnos a aprender a pensar por sí mismos, a disfrutar del momento (Carpe Diem), y a apreciar la belleza de la poesía y la libertad inherente a la misma. 








No hay minuto desperdiciado en una película como esta, que supone todo un monumento al gusto por la literatura y las artes. Constantemente se suceden escenas con monólogos y discursos dignos de grabarse a fuego en nuestras mentes. Por ejemplo, os dejo una de las primeras clases del señor Keating, en la que habla de los motivos por los que se mueve la raza humana





Otra de las razones por las que esta película me encanta es que constantemente citan a diversos poetas, como Walt Whitman (aunque debo confesar que no acaba de ser santo de mi devoción) o Robert Frost (al cual adoro profundamente). John Keating les sugiere a sus alumnos que si quieren dirigirse a él deben llamarle como en el famoso poema de Whitman: “Oh Capitán, mi Capitán”.

El amor por la literatura y el teatro se ve reflejado especialmente en uno de los alumnos, Neil Perry, cuyo mayor sueño es el de actuar en obras de Shakespeare, contraviniendo los deseos de su padre. Es esta una trama clave en el desarrollo de la historia: se presenta desde el inicio de la película y desencadenará inevitablemente una serie de acontecimientos que afectará a todos sus amigos y compañeros. 


Otro de los elementos más maravillosos de la película es la figura del propio profesor, John Keating. En el transcurso de la película se aprecia la influencia positiva que ejerce sobre los alumnos, y divierte al espectador tanto con sus legendarias clases como con las interacciones que tiene con el resto de colegas profesores que no comparten sus visiones en lo que a la enseñanza se refiere. A lo largo de los años, la imagen de Keating se ha convertido en el ideal en el que muchos docentes desearían convertirse, puesto que él es el pilar en el que los alumnos se inspiran y confían. He aquí una de sus lecciones:






Además de la película, vamos a hablar también del libro. El guión de la película fue adaptado y publicado como una novelita corta que también he tenido el gusto de leer. En un principio pensé erróneamente que la película había sido adaptada a partir del libro, como suele ser lo acostumbrado. Sin embargo, para mi sorpresa, el caso de El club de los poetas muertos es toda una excepción, ya que la novela se publicó en vista del gran éxito que supuso el film. A pesar de ello, merece la pena leer la historia, puesto que aunque los acontecimientos son calcados a la película, el ritmo al que el lector asimila las ideas es distinto. Para mí esto supuso una ventaja puesto que, aunque se lee velozmente debido a la corta extensión del volumen, me deleité recreándome en los pasajes más conmovedores y dándome tiempo para reflexionar sobre ellos.

Para concluir, solo resta decir que podría escribir muchísimo más acerca de todos los fragmentos que merecen la pena, pero prefiero dejarlo a la libertad de los lectores que os animéis a descubrir esta joya del cine. 


domingo, 27 de noviembre de 2022

"Cuento de Hadas" - Stephen King


Como entusiasta a partes iguales del thriller, así como de la literatura fantástica, es un placer inaugurar este blog de literatura con Cuento de Hadas, el último libro de Stephen King, que fue publicado en España a finales de septiembre de este año. King es uno de mis autores favoritos, cuyos libros, bajo mi punto de vista, no pueden faltar dentro de la biblioteca del apasionado del terror, el misterio y lo sobrenatural. 


Cuento de Hadas, es un interesante adición a la ya extensa lista de novelas publicadas por el escritor. King es notorio por explorar mediante sus textos las dimensiones psicológicas de sus personajes, haciendo hincapié en los temores más profundos de cada uno. Muestra de ello son libros como Carrie, It o El Resplandor. Por este motivo, uno de los detalles que más me ha llamado la atención de este nuevo ejemplar es la temática, que tiende mucho más a lo fantástico de lo que nos suele tener acostumbrados el escritor. Es cierto que, por el título de la novela, cabe esperar una narración de tintes fantásticos. Sin embargo, influenciada por lo que ya sabía del autor, me ha sorprendido considerablemente este giro a la fantasía al más puro estilo Michael Ende. 


Argumento (sin spoilers): 

La historia trata sobre un muchacho llamado Charlie Reade, el cual ha sufrido una cruel infancia, perdiendo a su madre a una muy tierna edad, y conviviendo con los problemas de alcoholismo que padeció su padre a raíz del incidente. La trama se centra cuando el joven tiene 17 años y, por coincidencias providenciales, establece una relación de amistad con un anciano misántropo llamado Howard Bowditch, y su perra Radar, que viven en su misma calle. Los acontecimientos se precipitan cuando Charlie descubre el gran secreto que oculta desde siempre el señor Bowditch.




"Y deja siempre que la conciencia sea tu guía"

Hada Azul



Con esta cita se abre la novela, preparando el terreno a los lectores para que se adentren en el universo de fantasía y autenticidad que nos tiene preparado King. Personalmente me ha gustado el toque que le da al inicio del libro, y me ha incitado a seguir leyendo con predisposición a la aventura y la imaginación. Además, la frase en sí adquiere una importancia significativa en cuanto al carisma del personaje principal se refiere, como más adelante observará el lector.

El libro en su totalidad me ha hecho prácticamente imposible despegar los ojos de las páginas, como suele ser costumbre con las historias de este autor. Sin embargo, hay algunos aspectos que me gustaría destacar para proporcionar una mejor perspectiva de la novela.


Al inicio de la novela, Stephen King dedica la misma a tres autores distintos: Robert E. Howard, Edgar Rice Burroughs, y Howard Philipps Lovecraft. Se trata de tres escritores norteamericanos muy relevantes en el género fantástico y de terror, y cuya impronta en el autor de Cuento de Hadas es notable en el transcurso de la historia. El lector se podrá deleitar a lo largo de la novela identificando algunos de los rasgos de estos escritores que se reflejan en la narrativa de King en este libro en particular.

Sin duda alguna, la parte que más me ha subyugado ha sido la primera mitad del libro. En esta sección se nos presenta a los diversos personajes de la historia y se esboza lo que más adelante será el “meollo” de la historia. Gracias a esa maestría narrativa de la que goza King, te ves inmerso por completo en el universo de los personajes, y resulta particularmente difícil no desbocar la imaginación deseando pasar una página tras otra para ver qué le aguarda a nuestro joven protagonista. Además, este inicio de la novela se caracteriza por una ternura inusitada, por los hechos que van aconteciendo a los personajes y las decisiones que toman; detalles que bajo mi punto de vista dotan a la historia de mucha humanidad. Por estos motivos, la lectura de este fragmento ha sido particularmente placentera.

Otro aspecto que me ha resultado muy satisfactorio a lo largo de todo el volumen ha sido la manera de titular los capítulos con pequeños desgloses de la actividad que tendrá lugar durante los mismos. Este elemento, aunado con las primorosas ilustraciones que pueblan el libro, me recuerdan en gran medida al formato de los cuentos de hadas que solía leer en la infancia.


Debo admitir que, a partir de la segunda mitad, el ritmo de la novela cambia bastante y la velocidad narrativa se ralentiza un poco, por lo que al inicio de esta sección me costó un poco mantener la misma euforia que traía desde la primera parte. No obstante sigue resultando difícil apartar la vista de las páginas, y deseas en todo momento saber qué sucederá al final. Además, este periodo de ralentización narrativa dura relativamente poco, y enseguida se retoma el ritmo anterior. Otro aspecto a destacar es que al acabar la historia hay algunas cuestiones secundarias que no quedan aclaradas, cuando siento que se ha alentado la curiosidad por las mismas a lo largo de la narración. No se trata en ningún caso de asuntos claves para la resolución del argumento principal, y es posible que la intención de King con esto sea la de dejar a la imaginación del lector esos detalles paralelos a la narración, para que cada uno fantasee y especule con diversas alternativas. 

A pesar de esto último, la novela para mí es un acierto absoluto. King sabe mantener el suspense y domina el arte de embobar al lector desde los temas más cotidianos hasta los más extravagantes. 


En resumen, ha resultado ser una lectura muy amena, que ha ejercitado mi imaginación, y me ha entretenido sobremanera. Recomendada sin duda alguna a todo aquel que disfrute con la fantasía más pura y las historias con cierto punto sentimental o conmovedor.

Burros y Campiña

He tenido la gran suerte de pasar unos cuantos días de vacaciones en una zona muy rural de Francia. Así que aquí adjunto unas cuantas fotos ...